RAGOL

En la alpujarra almeriense se encuentran  pequeños pueblos dignos de ser visitados. Hoy propongo os conocer  Ragol.

El pueblo se halla situado en el margen derecho del río Andarax, al pie de Sierra de Gádor. Situado a 39 kilómetros de la ciudad de Almería.

Calle de Ragol

A nuestra llegada nos va ha llamar la atención los por gigantescos eucaliptos que forman parte de la estampa de este conjunto de pendientes y callejuelas que conservan el urbanismo de origen musulmán. Aunque construcciones de nuevo cuño han ido cambiando la fisonomía del pueblo. Sus calles siguen siendo un labarentio, sobre todo en la parte alta.  Una de ellas nos conduce a la iglesia parroquial, dedicada a San Miguel, si bien el patrón del pueblo es San Agapito. Es un templo de estilo mudéjar, del tipo de iglesias de cajón, construido en el siglo xvii sobre la anterior, que fue incendiada por los moriscos y posteriormente restaurada en 1861. Destaca su notable techumbre de madera, una armadura de limabordón decorada con paños de estrellas de ocho puntas y lazo de cuatro.     “Calle de Rágol.

Lavaderos de Ragol

Al entrar al pueblo nos vamos a encontrar con los tradicionales lavaderos públicos  y muy cerca se encuentra la emita de las Ánimas del siglo XIX, en la calle Real, nos recuerda la fuerte carga de religiosidad popular de todo el valle del Andarax desde los mártires de la Guerra de las Alpujarras y la Contrarreforma católica del concilio de Trento animándonos a interceder por las ánimas del purgatorio.

ventana Instinción

La caz del molino. Es el único resto que nos ha llegado de un antiguo molino hidráulico para molienda de cereales, formado por un caz o toma del río o de la acequia formada por una serie de arcos de medio punto que permiten obtener la necesaria pendiente del cubo. Éste es la torre que acumula presión del agua para mover todo el mecanismo de la molienda. Estos elementos son fundamentales en las antiguas sociedades agroindustriales para obtener los cereales, alimento básico de la población.

A lado de la iglesia tenemos un mirador desde el cual podemos observar el río Andarax. La cercanía y el ruido del agua del río Andarax suponen un remanso de tranquilidad y descanso para continuar nuestro itinerario, pero además la oportunidad para entender la vega, el río y la agricultura tradicional como elementos esenciales de la Alpujarra en una perfecta interrelación entre hombre y territorio.

Estos lugares se los puedo mostrar a los grupos que visiten la provincia de Almería, durante los Fines de Semana, como parte de una excursión más amplia para conocer la Alpujarra Almeriense. Trabajo tanto para agencias de viajes como para grupos  privados de particulares. Pueden  pedirme que les cotice mi  trabajo a través de la pestaña de contactos o enviando un  correo electrónico pinchando aquí.